Tubâ, tubâ! (III)
141. Er perro convidao a comer u El ombre y er tubâ (178) . Un ombre montaba un convite ar qe iba convidao a uno e sû amigô íntimô. Er perro suyo entocê yamó a otro perro y le dijo: tubâ*, amigo, ven p’acá a convidà-te cormigo . El otro yegó mu contento y se qeó parao mirando er gran convite y diciendo pa sû adentrô: ojú, quánta alegria tengo ara mihmo de gorpe! Puè vi a jalar y a dà-me un banqete inda jartà-me, de mo y manera qe mañana no tenga jambre ninguna. Mientrâ er tubâ se decia ehto a él mihmo y meneaba er rabo a la mihma vè, como qe confiaba en el amigo, er cocinero lo vió moviendo er rabo p’aqí y p’ayá y, piyando-lo por lâ patâ, en el inte lo exó por la ventana. Ehte, ar caer, piyó er dô dando fuertê ladriô. Y uno e lô perrô qe s’encontró en er camino le pregunto: cómo ha sio er convite, amigo? Y l’otro rehpondiendo le dijo: (como ehtoi) zoroyo ahta er goyete por er munxò perriaqe, no sé ni por qé camino he salio yo d’ayí . La fábula muehtra qe no...